Entonces, cansada de intentar con grandes, se me ocurrió la idea de buscar organizaciones mas chicas que quisieran recibir una mano, si me contrataban y pagaban genial, pero lo principal era ofrecerme como profesional capaz de ayudar. Y así fue como di con Ombijam, un proyecto que se encarga de impartir Yoga en las Cárceles como una manera de reeducar y rehabilitar a las personas privadas de libertad y claro, darles otras posibilidades. Este espacio existe y nadie lo puede terminar de creer, estos presos hoy día hablan de paz, respiraciones y cambio interno. Y Pamela no para de reír y de querer hacer más cosas. Entonces hoy nos presentó la concreción física de una idea llena de amor y le anunció a todos que ella va a construir un Shala, una escuelita de yoga en la cárcel de Punta de Rieles, un "oasis en el desierto" como le llaman, un espacio para operadores y para presos por igual. Para mi, esta mujer no es otra cosa que una genia llena de amor, tan llena que no lo puede contener para ella sola y lo despliega en infinitas cosas, en infinitas personas, y siempre tiene tiempo para saludarte y recordarte que eres importante.
Yo, confieso que su energía me encanta y que me voló la cabeza con esto que está haciendo, tanto que me ha hecho atreverme a iniciar proyectos que no terminaba de animarme a darle curso. Y dejé de buscar excusas y me empoderé de mis sueños.
Hoy para mi fue un día tan bonito y lleno de luz que acá estoy, a las once y media de la noche, cerrándolo con ustedes, después de haber hecho mil cosas, incluso plantar un romerito en nuestra huerta.
Al terminar el evento del Shala, a todos nos dieron un regalito, algo inesperado seguramente por la mayoría -o quizá todos-. Y es así como me traje conmigo a casa el souvenir mas sencillo y valioso que he recibido en casi toda mi vida: la motivación de seguir adelante con los sueños, la verdad de querer cambiar de corazón, la representación de que dando sin esperar a cambio nada termino recibiendo a cantidades ilimitadas. Tenía forma de semillita de "oreja de negro" según me dijo uno de los chicos, y un lindo mensaje le ataba el lazo: "el ser humano es como las semillas, cuando se riega con amor y justicia crece con raíces sanas y profundas".
Ahora adorna el centro de nuestra mesa en casa... para recordarme (recordarnos) que la palabra vale, que nuestro cuerpo vale, que la vida vale y que el tesoro es la respiración. Pero sobretodo que el amor nos permite crecer hermosamente y en cantidades ilimitadas.
¡Que todos seais muy felices!

