domingo, 1 de enero de 2017

De Roles Sexo-ciales

Asistí a una conferencia de sexualidad recientemente, de donde como era de esperarse, salí con la cabeza hecha una bomba. La ponente habló de cosas que ya había escuchado, por otros e incluso por ella misma en una oportunidad anterior, se habló de las últimamente revolucionadas Teorías de Género, de la sexualidad desde distintos enfoques, del rol de ambos géneros en la sociedad actual y en las décadas pasadas –que si las abuelas se casaban a los doce años de edad con un “partidazo” de treinta y dos, que si ahora eso se considera precoz e ilegal, que si no es lo mismo ser una mujer venezolana que una uruguaya, y así–. Pero, aquello que me llama a sobremanera la atención, y que me hace escribir esto, es el asunto de los roles familiares, lo que pasa dentro de nuestras casas, fuera de ellas y cómo entendemos en nuestras cabecitas qué deben ser las cosas.

H. Fernández, la ponente, habló de una sociedad Patriarcal donde según el concepto, señores y señoras, es el “varón” el centro de la sociedad y quien tiene el dominio total. Supuestamente la cuestión era así de estrecha y cerrada hace unos cuantos años atrás, el hombre era el jefe de la familia, el que trabajaba, mantenía, protegía y sostenía a Su familia y a Su mujer, y nada de esto se discutía.

Actualmente, esto ha ido cambiando un poco, ¿a qué me refiero? pues a que ahora es común que tanto el hombre como la mujer sean partícipes de todos los derechos y  deberes de formar un hogar, esto no tiene nombre específico sino que se lo conoce como sociedad Moderna, entendiendo la dinámica más o menos así como que los dos trabajamos y aportamos, nos distribuimos las tareas, o sea, si yo limpio tu cocinas y en cada actividad nos podemos ayudar, ambos estamos pendientes de los chamos, de pasear a los animales, de hacer el mercado, de turnarnos el auto, etc, etc, etc.

Pero, supongamos que llegase a pasar que el hombre pierde su trabajito y es la mujer la única que aporta platica pa’ la casa, entendiéndose entonces que ahora es ella el centro sustentador de la familia y, siendo así, pasa a ser el sostén de su círculo familiar principal. Entonces, lo que antes mencionábamos como patriarcado, ¿debería ser ahora matriarcado?, pues les cuento que ¡no!, pasa a ser un sistema social Matricentrado, que es así como una siguiente clasificación dentro de todo este poco de cosas de la que venimos hablamos (establecidas seguramente por un hombre o muchos de ellos reunidos).

Y, esto no termina acá, les cuento que esta sociedad no es más que el número que da como resultado de sumarle tareas a una señora que, a pesar de que es la que lleva y le da de comer y vivir a todo el mundo en Su casa, cuando se le pregunta quién es el jefe de la familia ella se resta y contesta segurita: “mi esposo” y esa casa suya vuelve a ser enterita de su marido, incluyéndose ella misma también.

- ¿Eh?, ¿cómo es la cosa entonces, usted es la única que trabaja y aporta en casa y dice que el jefe de familia es su esposo?

- Sí, -contesta hinchando el pecho- así mismito. Sonríe satisfecha y se va a trabajar.


Roselyn López Barona
Creado: 21.03.2007
Editado: 01.01.2017

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